Nieve, mucha nieve. Y espectáculo sin fin. La segunda edición de Red Bull Night Rider volvió a convertir en grandes protagonistas al snowboard y al esquí este pasado fin de semana, en una noche épica que congregó a más de 2.000 personas en Grandvalira y entró en la historia, pues registró una intensa nevada que dejó una de las mayores acumulaciones registradas en los últimos 25 años.. El evento de freestyle, que volvió a combinar a la perfección competición, show y proximidad con el público con un formato de Jam Session y Best Trick, premiándose las maniobras más destacadas de la noche, tenía una importante novedad este año: un recorrido completamente nuevo, mucho más exigente, diseñado para potenciar la creatividad y la innovación en cada módulo.. Compuesto por dos estructuras principales, el circuito desafió a riders europeos y latinoamericanos con un técnico stair rail —barandilla de escalera— y un potente pole jam —un tubo de metal que sale directamente de la nieve— capitalizado por Hyperx, construidos por el equipo de Snowparks y actividades de freestyle de Grandvalira Soldeu – El Tarter.. Los vencedores de la noche. «A priori, cuando he visto el set-up de la competición, he pensado que no se adaptaba del todo a mi estilo, pero una vez han ido pasando las rondas, he ido adaptándome y he podido dar mi mejor versión», expresó el español Mario Pretzel tras imponerse en la categoría masculina de snow.. La ganadora de la categoría femenina, Maija Hokkanen, por su parte, destacó el ambiente y elogió el circuito: «No me esperaba ver todo el público y lo cerca que les podíamos sentir en cada uno de los módulos. El set-up también ha sido una gran sorpresa, permitiéndome dar todo en cada una de las rondas».. Otro español celebró en esquí. Andreu Moreno, que se llevó la victoria con un enorme front swap en el DFD a backside 6 out. «Tras mi participación en la anterior edición, donde no pude mostrar todo mi nivel, venía este año con muchas ganas de revancha. Sin duda, ganar este año y en estas condiciones lo hace aún más especial», celebró.. Los premios Best Trick fueron para Hanna Langes en esquí femenino, con un tremendo 360 en el salto a front 2 en el canon, y Joey van der Meer en masculino, tras un back swap en el rail DFD, mientras que Sophia Schroll se llevó el reconocimiento en snowboard femenino, completando un cab boardslide 270 out, y el español Manex Azula en snow masculino, después de firmar un boardslide a front rode.. «Todo el mundo se lo ha pasado increíble y ha notado ese punto extra de picante que aportaba el nuevo set-up, mucho más divertido y creativo», apuntó Enric Bonvehí, responsable de Snowparks y actividades de freestyle en Grandvalira, que agradeció la acogida: «A pesar del temporal, hemos contado con muchísimo público, lo que demuestra las ganas que había de vivir esta noche».. Bonheví, además, puso en valor que «el equipo de shapers lo ha dado todo, luchando contra la tormenta, moviendo y sacando nieve sin parar para que el circuito estuviera perfecto». Y reconoció que, «cuando las cosas cuestan, la satisfacción al ver el resultado es aún mayor», antes de agradecer «a Red Bull por hacerlo posible». «Esto es el resultado del trabajo en equipo y del amor que todos sentimos por lo que hacemos», concluyó.. Con esta segunda edición, Red Bull Night Rider consolida su posición como una de las citas más destacadas del freestyle nocturno en Andorra, combinando innovación, técnica y espectáculo bajo las luces y la nieve.
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