Sesión de elevada volatilidad en los principales índices internacionales, que por momentos vuelven a entrar en modo liquidación. Las grandes tecnológicas se han convertido en el foco de las ventas, con inversores optando por recoger beneficios ante la creciente incertidumbre sobre el impacto real y la sostenibilidad de las inversiones en inteligencia artificial.. En este contexto adverso, el Ibex 35 logra desmarcarse parcialmente de las caídas apoyado en el buen comportamiento del sector utilities. El renovado protagonismo de los bonos como activo refugio está favoreciendo a los sectores más sensibles a los tipos de interés, entre ellos también a las socimis y compañías con elevados niveles de endeudamiento, que encuentran alivio en un entorno de mayor estabilidad en la renta fija. Las utilities, además, refuerzan su atractivo por su perfil defensivo y la recurrencia de sus ingresos, lo que les permite capear mejor episodios de turbulencias.. Dentro del sector energético destaca Enagás, que deja atrás los números rojos registrados en 2024 y presenta un beneficio de 339 millones de euros en 2025, superando sus propias estimaciones.. En el lado opuesto, Indra encabeza los descensos. Tras verse impulsada por el aumento del gasto en defensa y el repunte de las tensiones geopolíticas, la compañía se ve ahora penalizada por la incertidumbre derivada de las fricciones internas entre Escribano, fondos activistas y el Gobierno español.. También cotiza en negativo Repsol, afectada por la volatilidad del crudo. El precio del petróleo gira a la baja tras conocerse avances en las negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní, lo que presiona al conjunto del sector energético.. En Estados Unidos, Wall Street prolonga su debilidad. El Nasdaq 100 profundiza las pérdidas y se encamina hacia su peor mes desde marzo de 2025. Los inversores están reduciendo exposición a compañías que perciben vulnerables en el nuevo entorno tecnológico. La disrupción asociada a la inteligencia artificial y la intensa rotación sectorial han relegado a un segundo plano los recientes datos de empleo e inflación. Si las próximas referencias macroeconómicas no sorprenden al alza, esta dinámica podría mantenerse. El índice VIX, considerado el termómetro del miedo, se ha disparado cerca de un 30% en los últimos días, reflejando el aumento de la volatilidad.. La sacudida vinculada a la IA responde, además, a temores contrapuestos: por un lado, el riesgo de que la tecnología altere de forma abrupta múltiples sectores; por otro, el escepticismo creciente sobre la capacidad de las multimillonarias inversiones actuales para generar retornos significativos en el corto plazo.. A nivel corporativo, Warner Bros. ha acordado reabrir temporalmente las negociaciones para la venta con Paramount, lo que podría desembocar en una nueva batalla de ofertas en la que también participaría Netflix.. En otros mercados, la presión vendedora se extiende a los metales y al bitcoin. El oro corrige por tres factores principales: la rotación hacia bonos del Tesoro estadounidense, que fortalece al dólar y reduce su atractivo como refugio; la distensión en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, que rebaja la prima geopolítica; y la menor actividad en Asia durante el Año Nuevo Lunar, especialmente relevante por el peso de China en la demanda física del metal.
Sesión de elevada volatilidad en los principales índices internacionales, que por momentos vuelven a entrar en modo liquidación. Las grandes tecnológicas se han convertido en el foco de las ventas, con inversores optando por recoger beneficios ante la creciente incertidumbre sobre el impacto real y la sostenibilidad de las inversiones en inteligencia artificial.. En este contexto adverso, el Ibex 35 logra desmarcarse parcialmente de las caídas apoyado en el buen comportamiento del sector utilities. El renovado protagonismo de los bonos como activo refugio está favoreciendo a los sectores más sensibles a los tipos de interés, entre ellos también a las socimis y compañías con elevados niveles de endeudamiento, que encuentran alivio en un entorno de mayor estabilidad en la renta fija. Las utilities, además, refuerzan su atractivo por su perfil defensivo y la recurrencia de sus ingresos, lo que les permite capear mejor episodios de turbulencias.. Dentro del sector energético destaca Enagás, que deja atrás los números rojos registrados en 2024 y presenta un beneficio de 339 millones de euros en 2025, superando sus propias estimaciones.. En el lado opuesto, Indra encabeza los descensos. Tras verse impulsada por el aumento del gasto en defensa y el repunte de las tensiones geopolíticas, la compañía se ve ahora penalizada por la incertidumbre derivada de las fricciones internas entre Escribano, fondos activistas y el Gobierno español.. También cotiza en negativo Repsol, afectada por la volatilidad del crudo. El precio del petróleo gira a la baja tras conocerse avances en las negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní, lo que presiona al conjunto del sector energético.. En Estados Unidos, Wall Street prolonga su debilidad. El Nasdaq 100 profundiza las pérdidas y se encamina hacia su peor mes desde marzo de 2025. Los inversores están reduciendo exposición a compañías que perciben vulnerables en el nuevo entorno tecnológico. La disrupción asociada a la inteligencia artificial y la intensa rotación sectorial han relegado a un segundo plano los recientes datos de empleo e inflación. Si las próximas referencias macroeconómicas no sorprenden al alza, esta dinámica podría mantenerse. El índice VIX, considerado el termómetro del miedo, se ha disparado cerca de un 30% en los últimos días, reflejando el aumento de la volatilidad.. La sacudida vinculada a la IA responde, además, a temores contrapuestos: por un lado, el riesgo de que la tecnología altere de forma abrupta múltiples sectores; por otro, el escepticismo creciente sobre la capacidad de las multimillonarias inversiones actuales para generar retornos significativos en el corto plazo.. A nivel corporativo, Warner Bros. ha acordado reabrir temporalmente las negociaciones para la venta con Paramount, lo que podría desembocar en una nueva batalla de ofertas en la que también participaría Netflix.. En otros mercados, la presión vendedora se extiende a los metales y al bitcoin. El oro corrige por tres factores principales: la rotación hacia bonos del Tesoro estadounidense, que fortalece al dólar y reduce su atractivo como refugio; la distensión en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, que rebaja la prima geopolítica; y la menor actividad en Asia durante el Año Nuevo Lunar, especialmente relevante por el peso de China en la demanda física del metal.
