Matías Almeyda explotó sobre el césped del Sánchez-Pizjuán en la visita del Alavés este sábado: el técnico del Sevilla protagonizó un enganchón muy tenso con el árbitro del partido, Iosu Galech Azpeteguía, tras ver la roja por protestar una decisión del colegiado, que dejó un duro acta sobre lo ocurrido que reflejó una «actitud desafiante e intimidatoria» del preparador local.. El reloj se acercaba al minuto 90, con el conjunto hispalense buscando un gol que le diese los tres puntos, cuando el entrenador argentino expresó su desacuerdo después de que el trencilla cortase un contragolpe local y fue expulsado. No lo entendió el sevillista, que llegó incluso a encararse con el árbitro durante varios minutos pidiéndole explicaciones. «¿Por qué me echas?», le preguntaba al colegiado, que se mantenía firme.. La razón la descubriría al hacerse público el acta del partido: «Por protestar una de mis decisiones de manera ostensible, realizando gritos y gestos de desaprobación hacia mi persona, habiendo sido advertido escasos minutos antes por el asistente para que recondujera tanto su actitud como la conducta general de su banquillo».. Y no quedó ahí la explicación de Galech Azpeteguía, que desgranó en un extenso párrafo de una decena de líneas todo lo ocurrido tras la línea de banda del Pizjuán. «Una vez expulsado, se negó a abandonar el área técnica», señala, pese a las advertencias arbitrales, lo que desembocó en la «paralización del encuentro».. «Ante esta circunstancia, se adentró en el terreno de juego y se colocó cara a cara a escasos centímetros de mí, en actitud desafiante e intimidatoria. Tras indicarle de manera reiterada que abandonara el terreno de juego, siguió en la misma actitud, encarándose conmigo durante más de un minuto», asevera el árbitro.. Además, recoge que el técnico «pateó una botella de agua que se encontraba en el suelo de forma agresiva» al marcharse, así como que después «volvió al terreno de juego y se encaró con el cuarto árbitro en la misma actitud, teniendo que ser retirado del terreno de juego por miembros de su equipo y personal de seguridad del club».. Almeyda, por su parte, se disculpó en rueda de prensa, especialmente con su familia y la afición, y dio su punto de vista de lo ocurrido: «Considero que es una injusticia. Quiero justicia porque fui expulsado de manera vergonzosa y pierdo la cabeza ante una injusticia. Él no sabía si el que había hablado era yo y era otro. No debería ser tan fácil expulsar a un entrenador. Si digo que una falta no es y apoyo mi cabeza en la banca, no puedo ser expulsado», relató sobre la acción que le costó la tarjeta roja.
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