El presidente de Audax Renovables y uno de los hombres más ricos de España, José Elías, ha vuelto a recurrir a su estilo directo y sin concesiones para diseccionar la situación económica del país.. En su última intervención en el programa ‘Roca Project’, el también conocido como «millonario de barrio» señaló que la raíz del estancamiento español reside en un desequilibrio creciente entre quienes contribuyen a generar riqueza y quienes, en su opinión, viven de ella sin aportar lo suficiente. «Creo que sobra gente chupando de la teta y falta gente trabajando», sentenció.. Para Elías, el problema es estructural: «Hay que generar riqueza para poder repartir. Si tienes a no sé cuántos chupando de la teta, hay que mantenerlos… y cada vez los mantenemos menos. Es así».. El empresario, que ha construido su fortuna desde orígenes humildes, vinculó esta dinámica con otros dos fenómenos que considera «muy serios»: el escaso apoyo institucional a quienes emprenden y la ausencia de un relevo generacional sólido en el tejido productivo.. «Antes, al menos, disimulaban, hacían ver que era interesante para ellos, pero hoy en día ya no. Ahora ya se han quitado la careta. Lo que quieren es gente que se arrime a la teta y ya está», afirmó en referencia a la actitud de la administración hacia los creadores de empleo.. Homologar a los funcionarios y devolver el acceso a la vivienda. Preguntado por su hipotética gestión al frente del Ministerio de Economía, Elías no dudó un instante: «Intentaría poner sentido a las cosas». Su primera medida sería «homologar a todos los funcionarios como trabajadores normales». El argumento, expuesto con crudeza, apunta directamente al estatuto especial del empleado público.. «No entiendo por qué hay una parte de la sociedad que está privilegiada con respecto a los otros trabajadores. No entiendo por qué a un funcionario es muy difícil que le echen y que no se le valore su productividad. En cambio, una persona que trabaja en una fábrica, si no produce y no trabaja bien, la echan. No entiendo por qué esa persona tiene más beneficios que otra», declaró.. Lejos de limitarse a la crítica, el millonario trazó un objetivo final que, a su juicio, debería guiar cualquier reforma: «Hay que conseguir que la gente vuelva a vivir bien». Y concretó: «Vivir bien es, como mínimo, tener acceso a la vivienda y algo de ocio».
El presidente de Audax Renovables y uno de los hombres más ricos de España, José Elías, ha vuelto a recurrir a su estilo directo y sin concesiones para diseccionar la situación económica del país.. En su última intervención en el programa ‘Roca Project’, el también conocido como «millonario de barrio» señaló que la raíz del estancamiento español reside en un desequilibrio creciente entre quienes contribuyen a generar riqueza y quienes, en su opinión, viven de ella sin aportar lo suficiente. «Creo que sobra gente chupando de la teta y falta gente trabajando», sentenció.. Para Elías, el problema es estructural: «Hay que generar riqueza para poder repartir. Si tienes a no sé cuántos chupando de la teta, hay que mantenerlos… y cada vez los mantenemos menos. Es así».. El empresario, que ha construido su fortuna desde orígenes humildes, vinculó esta dinámica con otros dos fenómenos que considera «muy serios»: el escaso apoyo institucional a quienes emprenden y la ausencia de un relevo generacional sólido en el tejido productivo.. «Antes, al menos, disimulaban, hacían ver que era interesante para ellos, pero hoy en día ya no. Ahora ya se han quitado la careta. Lo que quieren es gente que se arrime a la teta y ya está», afirmó en referencia a la actitud de la administración hacia los creadores de empleo.. Preguntado por su hipotética gestión al frente del Ministerio de Economía, Elías no dudó un instante: «Intentaría poner sentido a las cosas». Su primera medida sería «homologar a todos los funcionarios como trabajadores normales». El argumento, expuesto con crudeza, apunta directamente al estatuto especial del empleado público.. «No entiendo por qué hay una parte de la sociedad que está privilegiada con respecto a los otros trabajadores. No entiendo por qué a un funcionario es muy difícil que le echen y que no se le valore su productividad. En cambio, una persona que trabaja en una fábrica, si no produce y no trabaja bien, la echan. No entiendo por qué esa persona tiene más beneficios que otra», declaró.. Lejos de limitarse a la crítica, el millonario trazó un objetivo final que, a su juicio, debería guiar cualquier reforma: «Hay que conseguir que la gente vuelva a vivir bien». Y concretó: «Vivir bien es, como mínimo, tener acceso a la vivienda y algo de ocio».
