Renovarse o morir. LIV, la revolucionaria Liga saudí de golf, comprendió finalmente que debía alterar parte de su adn si quería sentarse en la mesa de los grandes circuitos. La aceptación requería un precio a pagar aunque eso significara renunciar a su identidad. Este miércoles comienza en Riad una nueva temporada y algo sustancial ha cambiado en su esencia. La competición que fichó a algunos de los mejores jugadores a golpe de petrodólares y que partió con un rompedor esquema ha vendido un pedazo de su DNI y ha copiado al golf tradicional. Ya no se jugará a 54 hoyos (de ahí su nombre, LIV es 54 en números romanos) y tres rondas, sino a 72 hoyos y cuatro vueltas, como toda la vida. El peaje ha permitido que este martes el OWGR (Official World Golf Ranking) anunciara que concederá puntos valederos para su listado a los 10 primeros clasificados de cada cita saudí.. Seguir leyendo
Feed MRSS-S Noticias
